Grúas pórtico, contenedores y barcos de carga en Puerto Quetzal, Escuintla, al atardecer, con un remolcador saliendo y el reflejo de las luces sobre el agua

Economía

Índice Económico Semanal

Puerto Quetzal, Escuintla · Foto: Tinashocker, CC BY-SA 4.0

El Índice Económico Semanal condensa quince series de alta frecuencia en un solo número que se publica cada semana. En la semana que cerró el 1 de octubre de 2026 marcó 2.57 %.

Se lee en la escala de la actividad económica: si esas condiciones se sostuvieran un mes completo, el Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) de ese mes quedaría 2.57 % arriba del mismo mes del año anterior. Lo que mide son las condiciones de esa semana.

La escala se ajusta contra el IMAE y se rehace con cada mes nuevo del dato oficial, así que las 352 semanas se recalculan cada vez y las cifras se corren en la segunda decimal.

El método es el del Weekly Economic Index que Daniel Lewis, Karel Mertens y James Stock crearon en abril de 2020 y que hoy publica la Reserva Federal de Dallas. El Observatorio Económico Sostenible lo adaptó a Guatemala; esta versión lo calcula con quince series que se consiguen sin convenios.

Reconoce bien un golpe grande y común a toda la economía, que es para lo que se inventó, y distingue poco entre un mes normal y otro: sacando 2020 y 2021, su correlación con el IMAE baja a 0.35.


Qué dice hoy


El IMAE llega a agosto de 2026 y el índice semanal, al 1 de octubre de 2026

El índice y el IMAE están en la misma unidad: variación interanual en por ciento. El índice trae un dato por semana y el IMAE uno por mes, y un promedio mensual absorbe los saltos que el semanal deja ver.

Sobre los 79 meses en común, el índice promediado por mes y la variación interanual del IMAE se mueven juntos con una correlación de 0.80.

Sacando 2020 y 2021 esa correlación baja a 0.35. El índice reconoce un golpe grande y común a toda la economía y distingue poco entre un mes normal y otro.

En mayo de 2020 el IMAE cayó 10.85 % y el índice marcó -4.93 %: acierta la dirección y se queda corto en la magnitud. Eso es esperable, porque la escala sale de un ajuste estadístico sobre todo el período, y un ajuste así no reproduce los extremos.

El IMAE llega a agosto de 2026 y el índice semanal, al 1 de octubre de 2026

Fuente: OES-UVG (índice) y Banguat (IMAE)

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El pulso semanal


El índice marcó 2.57 % en la semana que cerró el 1 de octubre de 2026

El índice llega a 352 semanas, de enero de 2020 al 1 de octubre de 2026. Empieza en 2020 porque la transformación es interanual: la primera semana que se puede calcular necesita las cincuenta y dos anteriores.

El fondo de la serie está el 16 de abril de 2020, en -7.40 %, y el techo el 31 de marzo de 2022, en 12.32 %, contra una semana de 2021 que corría bajo lo normal. De 2023 en adelante la serie se asienta y promedia cerca de 3.5 %.

32 de las 352 semanas no traen las quince series completas y su valor se estima con las que sí llegaron. Quedan marcadas como estimadas, una por una, en el archivo de descarga. El valor más alto de toda la serie, el 29 de julio de 2021, es una de ellas; por eso el techo que se cita es el de las semanas medidas.

El «Promedio de 13 semanas» es el promedio móvil de las trece semanas anteriores de la misma serie. Va porque un índice semanal salta mucho: en una semana típica se aleja 3.39 puntos de su promedio.

La serie lleva un filtro para la Semana Santa, que cambia de fecha cada año. Sin él, dos de los picos más altos saldrían del calendario: una semana normal comparada contra la Semana Santa del año anterior dispara la diferencia. Queda un residuo en los años en que el asueto cae casi entero dentro de una sola semana.

El índice marcó 2.57 % en la semana que cerró el 1 de octubre de 2026

Fuente: OES-UVG

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De qué está hecho


Ninguna de las quince series pesa más de 10.8 % dentro del índice

El índice se arma con quince series: diez flujos de divisas del mercado institucional —exportaciones, importaciones, remesas, capital privado, y turismo, transporte y otros servicios en sus dos direcciones—, cuatro de movimiento físico en Puerto Quetzal y Puerto Barrios, y la demanda eléctrica del país.

El peso lo fija el primer componente principal según cuánto se mueve cada serie junto con las demás. Entre series el reparto queda parejo: la que más pesa aporta 10.8 % y la que menos 1.5 %. Si una sola pesara la mitad, el índice sería esa serie con adornos.

Por bloque el reparto se carga a un lado: las divisas suman 78.3 % del índice, la carga portuaria 15.6 % y la demanda eléctrica 6.1 %.

Los saldos de crédito y dinero quedaron fuera a propósito, aunque el Banco de Guatemala los publica en frecuencia semanal desde el año 2000. Miden existencias, y en una crisis se mueven al revés que la actividad: entre abril y agosto de 2020, mientras el turismo se derrumbaba y el tonelaje importado bajaba 27 %, el numerario en circulación subía 22 %.

Guatemala no puede copiar el bloque laboral del índice de la Reserva Federal. Allá las dos series de más peso son las solicitudes de seguro de desempleo, y acá ese seguro no existe.

Ninguna de las quince series pesa más de 10.8 % dentro del índice

Fuente: OES-UVG

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