Montones de piedra triturada y una banda transportadora en una cantera de Escuintla, con un cerro verde al fondo

Contabilidad ambiental

Economía y naturaleza

Cantera en Escuintla · Foto: mardoqueo sagastume, CC BY 3.0

Entre 2013 y 2024 la economía guatemalteca creció 46.9 % y el consumo nacional de materiales 37.3 %. Cada quetzal producido pesa menos que hace once años.

Ese fenómeno se llama desacople, y el de Guatemala es relativo. Los once flujos físicos que mide el Sistema de Contabilidad Ambiental y Económica subieron en el período, y nueve subieron menos que el producto. Los dos que lo superan son las pérdidas energéticas, con 150.8, y los gases precursores de ozono troposférico, con 149.5, en índices que valen 100 en 2013.

El promedio del país esconde ramas que van al revés. La construcción multiplicó por 2.3 el agua que extrae del ambiente mientras su valor agregado creció 55.9 %, y la explotación de minas y canteras extrajo 46.4 % más agua y produjo 39.6 % menos.


Desacople


La economía creció 46.9 % entre 2013 y 2024 y el consumo de materiales 37.3 %

El producto interno bruto llegó a 146.9 en 2024 con 2013 = 100, y el consumo nacional de materiales a 137.3. Esos 9.5 puntos de diferencia son el desacople.

La productividad material es el producto dividido entre las toneladas consumidas. Subió 6.9 % en once años, que son seis décimas por año, y estuvo por debajo de 100 en 2014, 2015 y 2018.

Las tres series son del Banco de Guatemala y valen 100 en 2013. El producto es el producto interno bruto sin el efecto de los precios, tomado de las cuentas nacionales.

A cada habitante le tocan 6.58 toneladas de materiales en 2024, contra 5.68 en 2013. El máximo está en 2023, con 6.75.

Versión estática de la gráfica cn-desacople

Fuente: Sistema de Contabilidad Ambiental y Económica de Guatemala (Banco de Guatemala)

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Intensidad material


9 de los 11 flujos físicos crecieron menos que la economía entre 2013 y 2024

Los que menos crecieron son los gases de efecto invernadero, con 126.0, y la energía, insumos naturales, con 127.9.

Los dos que superan al producto son las pérdidas energéticas, con 150.8, y los gases precursores de ozono troposférico, con 149.5. Las pérdidas energéticas son energía que entra al sistema y no llega a usarse.

Los once suben. Ningún flujo físico de la economía guatemalteca está por debajo de donde estaba en 2013, y por eso el desacople es relativo.

Los dos índices de emisiones miden las actividades económicas del sector energético y dejan fuera a los hogares, que son 49.3 de los 75.3 millones de toneladas de CO₂ equivalente de 2024.

Entre 2023 y 2024 el Banco de Guatemala reparte esas emisiones de otra forma entre las ramas: el transporte pasa de 1.97 a 0.13 millones de toneladas de CO₂ equivalente y la construcción de 0.16 a 0.76. El índice de 2024 trae ese cambio adentro.

Versión estática de la gráfica cn-flujos

Fuente: Sistema de Contabilidad Ambiental y Económica de Guatemala, tablero de indicadores y cuenta de emisiones al aire, cuadro 27 (Banco de Guatemala)

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Los gases de efecto invernadero por quetzal producido bajaron 14.2 % entre 2013 y 2024

Si 2013 vale 100, los cuatro flujos por quetzal producido terminan 2024 por debajo de 100: los gases de efecto invernadero en 85.8, la energía en 87.1, el agua en 93.7 y los residuos sólidos en 96.5.

Las emisiones del sector energético subieron 33.7 % entre 2013 y 2024, de 56.3 a 75.3 millones de toneladas de CO₂ equivalente, mientras el producto subió 46.9 %.

Entre 2023 y 2024 el Banco de Guatemala reparte las emisiones de otra forma entre las ramas, y el índice de gases de efecto invernadero cae 20.6 puntos en ese año.

Versión estática de la gráfica cn-intensidad

Fuente: Sistema de Contabilidad Ambiental y Económica de Guatemala, tablero de indicadores y cuenta de emisiones al aire, cuadro 27 (Banco de Guatemala)

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La construcción multiplicó por 2.3 el agua que extrae y por 1.6 su valor agregado

El agua que extrae la construcción creció 77 puntos más que su valor agregado entre 2013 y 2024.

La explotación de minas y canteras extrajo 46.4 % más agua y produjo 39.6 % menos. Son 86 puntos de distancia, la mayor de las ocho ramas, y es el único caso en que el valor agregado de 2024 está por debajo del de 2013.

Otros servicios es la que mejor lo hace: su valor agregado llegó a 152.3 y su extracción de agua a 135.9. La agricultura va al revés, con 140.7 de agua y 124.6 de producto.

La extracción de agua por rama es continua entre 2013 y 2024. La cuenta de emisiones por rama cambió de clasificación en 2024 y sus cifras de ese año no se comparan con las anteriores.

Versión estática de la gráfica cn-aguarama

Fuente: Sistema de Contabilidad Ambiental y Económica de Guatemala (Banco de Guatemala)

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Extracción y comercio físico


Los minerales no metálicos extraídos pasaron de 13.1 a 28.3 millones de toneladas

La extracción nacional pasó de 83.6 a 108.4 millones de toneladas entre 2013 y 2024. La biomasa es la mayor parte y crece despacio, de 69.3 a 79.4 millones.

Los minerales no metálicos son arena, piedra y caliza, que van a la construcción, y son casi todo el crecimiento: sumaron 15.2 millones de toneladas en el período y la biomasa 10.2.

Los minerales metálicos llegaron a 5.3 millones de toneladas en 2015 y quedaron en 0.4 en 2024. Los recursos energéticos fósiles bajaron de 0.6 a 0.3.

El consumo nacional suma a esta extracción lo que se importa y le resta lo que se exporta. Por eso en 2024 se extraen 108.4 millones de toneladas y se consumen 117.4.

Guatemala recibió 9.0 millones de toneladas más de las que mandó en 2024, contra 1.9 en 2013. La importación física pasó de 12.1 a 21.1 millones de toneladas y la exportación de 10.2 a 12.1.

Versión estática de la gráfica cn-extraccion

Fuente: Sistema de Contabilidad Ambiental y Económica de Guatemala (Banco de Guatemala)

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